12 abr. 2011

Esperándote.


Fieles hasta el final, 
los guantes de gala 
sirvieron para proteger 
las manos de quien se lo pidió.

No han perdido 
un ápice de la dignidad 
que mostraban en los desfiles
que ya nadie recuerda.

11 comentarios:

Enrique G.A. dijo...

Como todo objeto inanimado una vez que han dejado de cumplir su objetivo, los dejamos en el olvido.
Saludos.-

Ariadna dijo...

Me gusta la luz, cómo la has captado.

ATENEA dijo...

La dignidad no la habrán perdido, pero unos cuantos gramos de algodón creo que se le han ido con cada lavado.¡Muy original la imagen. Saludos.

Goyo dijo...

Has sacado del olvido a aquello que otros dejaron olvidado.

Pilu dijo...

Hola Enrique, al final pensamos que las cosas sólo tienen un uso en concreto y creo que es bueno saber que la vida útil de los objetos es mayor de lo que pensamos, y la de las personas ni te cuento. Saludos.

Hola Ariadna, gracias por el comentario, a mí también me gustó cómo quedó. Besos.

Hola Atenea, los pobres han quedado hechos cisco, quizás por eso me llamaron la atención. Saludos

Hola Goyo, creo que en el fondo soy una nostálgica. Besos.

Vittese dijo...

Es importante tener memoria, y sobre todo valorar las cosas en su justa medida. Interesante captura y reflexión.
Saludos.

Pilu dijo...

Hola Vittese, muchas gracias, creo que es importante ver que aunque uno haya nacido para ser un guante de gala no pasa nada si al final en tu vida tienes que ayudar en las faenas de la casa o servir para hacer apaños, o lo que sea. A ellos no se le cayeron los anillos.
Saludos.

LUIS MIGUEL, MARIA JOSE dijo...

interesante tu imagen,con un trasfondo que nos ayuda a meditar...viejo es sinonimo de olvidado?.
SAludos.

Pilu dijo...

Al final lo que importa no es lo que los demás piensen sino si nos creemos que realmente la vida se acaba cuando el resto del mundo lo cree.
Por otra parte, consumismo, comprar, usar, tirar seminuevo... cuanto tiempo aguantaremos este ritmo? Saludos.

ANRAFERA dijo...

Reflexiva y detallista. Muy buena. Saludos.
Ramón

Pilu dijo...

Muchas gracias Ramón, un saludo.